Cactus Orquidea-Epiphyllum

 

Epiphyllum es una planta crasa colgante, perenne, originaria de Centroamérica y Suramerica. En sus orígenes es una planta «epifita», crece entre las ramas de los arboles en bosques de temperaturas tropicales. Desarrolla tallos largos y carnosos de bordes irregulares, compuestos por hojas aplanadas y alargadas, carnosas, de color verde intenso. La planta crecen de forma lineal, desarrollando una nueva hoja sobre el extremo de otra. Actualmente hay muchas plantas híbridas resultado del cruce entre distintas variedades.

.

DSCN0533

.

Se cultiva frecuentemente en macetas colgantes, como planta de interior o en exterior en climas de temperaturas cálidas. Se cultiva especialmente por la belleza de sus flores, las plantas apenas florecen durante unos días, pero su floración es espectacular y especialmente decorativa. Hay muchas variedades con preciosas flores de color blanco, rojo o rosado, generalmente grandes y muy llamativas. Las flores se abren por la noche en la mayoría de las variedades, aunque en algunos híbridos permanecen abiertas también de día. Los ejemplares jóvenes no florecen, tardan algunos años en convertirse en plantas adultas preparadas para florecer. Las flores se parecen a las flores del «Disocactus Flagelliformis».

.

.

Prefieran una situación luminosa y protegida de los rayos directos del sol, en climas cálidos podemos cultivarlos en macetas colgantes bajo arboles o porches parcialmente sombreados, donde reciban sol tamizado. Las plantas que reciben sol directo pueden presentar quemaduras en sus hojas. Si están expuestas a situaciones muy sombrías es posible que no florezcan y sus tallos se alargaran demasiado, quebrándose fácilmente.

.

.

Es recomendable cultivar las plantas en macetas colgantes o macetas altas, donde sus tallos colgantes puedan caer libremente y no se apelmacen. Colocaremos las plantas en lugares resguardados del viento pero procurando que tengan una buena ventilación, así evitaremos plagas y pudriciones. Plantar las plantas de primavera a principios de verano cuando las temperaturas son cálidas, aseguraremos de este modo una correcta adaptación.

.

.

Utilizar un sustrato rico en turba, arena o perlita y nutrientes que disponga de un excelente drenaje, el suelo debe ser suelto y aireado. Una mezcla idónea es un sustrato que contenga turba, corteza de pino de pequeño calibre y perlita en similares proporciones. Es recomendable trasplantar las plantas adultas cada dos o tres años, añadiendo un nuevo sustrato. La frecuenta del trasplante vendrá condicionado por el crecimiento de la planta y por el estado de la tierra, si la planta ha crecido mucho necesitara una maceta mayor con un nuevo sustrato, ya que habrá adsorbido todos los nutrientes del suelo. Es recomendable retirar el sustrato viejo con cuidado de no dañar a la planta retirando las raíces y hojas dañadas.

.

Epiphyllum Oxypetalum

.

Los Epiphyllum crecen y florecen mejor si se desarrollan en un terreno ligeramente enriquecido. Es recomendable añadir al agua de riego, un poco de abono mineral especial para plantas crasas y cactus, una vez al mes, de mediados de primavera a finales de verano. Utilizar dosis mas bajas de lo recomendado por el fabricante, en otoño e invierno no abonar. No utilizar abonos muy concentrados puesto que necesita una fertilización muy ligera.

.

img_20160927_123415865

 

Regar regularmente las plantas, especialmente en primavera y verano con temperaturas altas. Es aconsejable que el suelo permanezca ligeramente húmedo, pero no empapado, el agua ha de salir libremente por los agujeros de drenaje. Si colocamos platos bajo las macetas, es imprescindible asegurarnos de vaciar el resto de agua de riego, para que no quede en contacto con la base de la planta lo que provoca pudriciones. Las plantas cultivadas en interior necesitan humedad ambiental, colocaremos bolas de arcilla humedecida a sus pies para que el agua al evaporarse proporcione humedad alrededor de la planta.

 

Epiphyllum Oxypetalum

 

Los Epiphyllum pueden cultivarse en exterior en climas cálidos, con temperaturas invernales superiores a diez grados. En climas de inviernos fríos cultivaremos las plantas en interior o en invernaderos, al menos durante la estación fría, en primavera cuando suban las temperaturas los trasladaremos al exterior. Los cactus cultivados en exterior necesitan un emplazamiento protegido de las inclemencias del tiempo, exceso de lluvia, viento o granizo.

 

 

Es recomendable retirar las flores secas y los tallos secos o dañados para mantener el aspecto saludable de la planta e incrementar el nacimiento de nuevos brotes. Eliminar también los tallos enfermos o los tallos demasiado largos que desequilibran la planta. Utilizaremos unas tijeras de podar finas y afiladas,para no ocasionar desgarros en la planta. Las tijeras de podar deben ser desinfectadas previamente, para evitar trasmitir posibles enfermedades de unas plantas a otras a través de las heridas. Si cortamos un tallo enfermo deberemos desinfectar las tijeras antes de seguir con la poda. Utilizaremos una solución de lejía disuelta en agua al diez por ciento, secaremos muy bien los utensilios despues de su limpieza para que no se oxiden.

 

DSCN0533

 

El «Cactus Orquídea» se reproduce fácilmente por esquejes de tallo, se obtienen de plantas adultas, retirando una hoja sana de unos diez centímetros de longitud de la planta, hay que cortarla por la base de la hoja. Es imprescindible dejar que la herida cicatrice antes de plantar el esqueje, guardaremos los esquejes en un lugar fresco y seco, protegido, durante dos semanas hasta que estén preparados para su siembra.

.

img_20160927_123459752
Epiphyllum Anguliger de flor blanca

 

.

Pasado el tiempo de cicatrización plantaremos varios esquejes en cada maceta, preferiblemente de plástico, que mantendrá la humedad por mas tiempo. Utilizaremos tierra especial para cactus mezclado con turba, perlita, áridos pequeños o un poco de tierra de orquídeas, que ayudara a airear el sustrato y a mantener la humedad. No regar los esquejes hasta que hayan enraizado, entonces sera imprescindible mantener la humedad del suelo, que deberá permanecer ligeramente húmedo pero no empapado.

 

 

Los caracoles y las babosas son uno de los mayores enemigos de la planta, en poco tiempo devoran parte de su hojas, dejando la planta con un aspecto lamentable, cultivar las plantas en cestas colgantes dificulta estos ataques. Las plantas pueden sufrir también plagas de cochinillas y de ácaros, es recomendable vigilar su aparición para detectar los ataques a los primeros síntomas. Estos parásitos chupan la savia de la planta debilitándola. Las cochinillas cubren la planta con una sustancia pegajosa que provoca la aparición de la «negrilla», un hongo caracterizado por su color negro que cubre parte de las hojas. Retiraremos todos los insectos visibles con la ayuda de un algodón, si es necesario pulverizaremos las plantas con un insecticida fitosanitario especifico.

 

img_20160927_123440995

 

No solo las plagas de insectos y hongos pueden dañar a estas plantas, las temperaturas bajas y el sol directo son otros de sus principales enemigos, el sol directo provoca quemaduras y el frió intenso puede provocar su muerte. Es imprescindible controlar el riego y facilitar un excelente drenaje, el drenaje insuficiente provoca pudriciones y la muerte de la planta. DIFICULTAD MEDIA.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *