Aeonium Arboreum

 

Aeonium Arboreum es una planta perenne perteneciente a la familia Crassulaceae, es originaria del Noroeste de África y de las Islas Canarias, Es una planta crasa que puede alcanzar entre treinta y cerca de ochenta centímetros de altura. Su nombre «Arboreun» hace referencia a su forma de crecimiento en forma de pequeño árbol. Es una planta de hoja parcialmente perenne, en pleno verano con temperaturas muy altas la planta entra en un periodo de reposo, muchas hojas exteriores de las rosetas se secan y caen, el centro de la roseta permanece comprimida y empieza a desarrollarse de nuevo cuando las temperaturas se suavizan. Las plantas adultas forman arbustos suculentos amplios.

 

 

 

Sus tallos son redondeados y gruesos van alargándose, a medida que la planta crece va perdiendo las hojas inferiores dejando el tallo al descubierto, el tallo es de color marrón grisáceo de crecimiento erecto generalmente y en ocasiones retorcido y curvado, se ramifica un poco en tallos algo mas delgados, rectos y en ocasiones postrados, presenta marcas longitudinales oscuras de las cicatrices de las hojas caídas.

 

 

 

Las hojas se desarrollan en el extremo de los tallos formando rosetas densas de hojas superpuestas en capas, las rosetas pueden llegar a medir alrededor de veinte centímetros de diámetro. Las hojas son ovaladas de color verde claro de extremos redondeados y terminadas en una fina punta puntiaguda muy pequeña, son mas estrechas en su base y se van ensanchando hacia el extremo. Los bordes de las hojas están finamente dentados, es apenas perceptible, se aprecian a contraluz o si las tocamos.

 

 

 

Suele florecer a finales de invierno, pero no cada año, solo de vez en cuando. Las inflorescencias son grandes de alrededor de quince centímetros de altura, las flores son pequeñas, en forma de margaritas de pétalos ovales y de color amarillo, forman una estructura en forma de pirámide que se desarrolla por encima de las rosetas de hojas. Los tallos mueren despues de florecer, pero la planta suele desarrollar tallos mas jóvenes a su alrededor. Es una planta muy resistente y decorativa, adecuada para cultivar en macetas, rocallas, o en el suelo del jardin en climas apropiados. Queda perfecta combinada con otras plantas suculentas o plantas de hojas de colores fuertes como «Perilla Frutescens» para formar bonitos contrastes.

 

 

Situación soleada o parcialmente soleada, suelo suelto y drenante, podemos utilizar un suelo especial para cactus y plantas crasas especialmente formulado que contiene pequeñas piedras y arena de distintos calibres que aseguran un drenaje perfecto. Si es necesario trasplantaremos las plantas cada dos o tres años en primavera utilizando un nuevo sustrato. Añadiremos un poco de abono especial para plantas crasas disuelto en el agua de riego, abonaremos a finales de invierno y en primavera si es necesario.

 

 

 

Riegos regulares en primavera, evitando empapar el sustrato, dejar secar el sustrato entre riegos para evitar pudrición de raíces, en verano disminuir los riegos, la planta entra en reposo, en otoño e invierno regar de forma regular ya que empieza su desarrollo. No necesitan podas especiales solo es aconsejable eliminar las hojas secas para mantener las plantas saludables y los tallos que se secan cuando finaliza la floración.

 

 

Es adecuada para cultivar en climas de temperaturas invernales moderadas, necesita un periodo invernal con temperaturas de alrededor de diez grados. Aeonium Arboreum prefiere temperaturas frías, aunque no soporta temperaturas extremadamente bajas, en climas muy fríos necesita protección al menos durante el invierno. Aunque necesita temperaturas mas bajas invernales estas deben ser moderadas. En invierno necesita mantener la tierra ligeramente húmeda pero no empapada para evitar podredumbres de tallo y de raíces. En pleno verano su crecimiento decae, sus rosetas se comprimen y entra en un periodo de reposo, su crecimiento se reanuda cuando las temperaturas se suavizan.

 

 

 

Se reproduce por esquejes de tallo y por división de mata, podemos obtener esquejes de tallo de entre diez y veinte centímetros en primavera o finales de verano, que contengan una roseta de hojas terminal, los colocaremos en un sustrato poroso para que enraícen, así podremos obtener nuevos ejemplares. Los esquejes generan raíces fácilmente en poco tiempo, es frecuente que tallos rotos al caer al suelo enraícen por si mismos.

 

 

 

Son plantas muy resistentes de poco mantenimiento, no suelen tener problemas con ataques de insectos y enfermedades. Los brotes florales pueden presentar ocasionalmente pulgones que pueden ser eliminados fácilmente con insecticidas específicos. Su peor enemigo es el exceso de riego y mal drenaje del sustrato que puede provocar ataques de hongos y pudriciones, si el tronco esta blando es síntoma de excesiva agua, es imprescindible proporcionar a las plantas un perfecto drenaje. DIFICULTAD MUY BAJA.

 

 

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