Rosa de la Pradera-Rosa Foliolosa

Rosa Foliolosa es un arbusto perteneciente a la familia Rosaceae, es originario del Suroeste de Estados Unidos de América. Son plantas de rápido crecimiento, muy ramificadas y redondeadas, miden de cuarenta a setenta centímetros de altura, pueden llegar a alcanzar cerca de un metro de diámetro o incluso mas en condiciones de cultivo adecuadas. Los arbustos carecen de espinas o tienen solo unas cuantas.

 

 

Los tallos son delgados y rígidos, redondeados, suelen presentar una fina vellosidad, son de color verde o ligeramente rojizo. Las hojas de color verde son compuestas, tienen entre cinco y nueve folíolos alargados y estrechos de bordes dentados y puntiagudos, los folíolos crecen enfrentados de dos en dos en el raquis de la hoja, la hoja termina con un único folíolo. Las hojas se desarrollan de forma alterna sobre los tallos.

 

 

 

Florece abundantemente en verano, las flores crecen el solitario en los tallos terminales, son simples de color rosado brillante, de alrededor de tres centímetros de diámetro, tienen cinco pétalos ovalados y estambres de color amarillo brillante, son fragantes y atraen a insectos polinizadores. Existen variedades con flores de color blanco o rojo. Cuando las flores maduran aparecen los frutos o escaramujos, son redondeados, de color verde al inicio y de color rojo brillante cuando maduran.

 

 

 

Situación soleada o parcialmente soleada, suelo medianamente fértil, neutro o ligeramente ácido, bien drenado. Prefiere un suelo profundo y fresco  En su habitad natural crece en praderas y zonas boscosas, en barrancos y laderas, en tierras arenosas, calcáreas y de piedra caliza. Plantar en otoño o a finales de invierno. En ejemplares cultivados como planta ornamental, es recomendable añadir un poco de materia orgánica alrededor de las plantas para enriquecer el terreno, aplicaremos el abono a finales de febrero, en el momento de la poda para activar el desarrollo de la planta. Riegos regulares en primavera y verano especialmente en plantas jóvenes y recién trasplantadas, disminuiremos los riegos en otoño cuando se ralentiza su desarrollo. Los ejemplares adultos y bien establecidos resisten periodos de sequía.

 

 

Admite muy bien la poda, a finales de febrero recortaremos los tallos dejando varios nudos de crecimiento, para promover el nacimiento de nuevos brotes, una mayor ramificación y floración y ejemplares mas tupidos. Resiste temperaturas bajas invernales de menos de diez grados bajo cero, pierde sus hojas si hace frió, pero brotan de nuevo en primavera con la subida de las temperaturas. Tolera temperaturas altas estivales.

 

 

 

Se reproduce fácilmente por esquejes. Es una planta resistente y fácil de cultivar, de poco mantenimiento. Es resistente a plagas de insectos y enfermedades en condiciones adecuadas de cultivo, puede sufrir ataques de hongos o pudriciones si el sustrato no drena correctamente. DIFICULTAD BAJA.

 

 

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