Tillandsia Ionantha Rubra

 

Tilladsia Ionantha Rubra es una planta epifita perenne, perteneciente a la familia Bromeliaceae, no es una especie terrestre, crece sobre otras plantas o arboles pero no adsorbe los nutrientes de ellas como otras plantas parasitarias, solo utiliza la estructura de la planta para mantenerse colgante. Es originaria de países de Centroamérica como Nicaragua. «Rubra» es una variedad pequeña de cinco a diez centímetros de la especie Ionantha, tiene un crecimiento denso y redondeado, lento, las plantas jóvenes no suelen florecer necesitan madurar para hacerlo. Es una planta muy decorativa especialmente cuando se aproxima la floración y sus hojas cambian de colorido, sus llamativas flores de color violeta intenso son muy llamativas y originales.

 

 

Las hojas son alargadas y estrechas sobretodo en las puntas, son de color verde plateado especialmente en su base, son planas y gruesas, presentan minúsculas escamas de color gris plateado que almacenan el agua y reflectan la luz solar. El conjunto de finas hojas forma una roseta densa que se abre en los extremos, las hojas se arquean hacia el exterior. Las hojas de la parte superior de la roseta cambian de color cuando se aproxima la floración y se vuelven de color rosado para atraer a los insectos polinizadores. Florecen en primavera pero pueden florecer durante todo el año en climas adecuados. Sus flores son alargadas y tubulares con pétalos de color violeta intenso de crecimiento erecto con estambres amarillos sobresalientes, crecen en solitario o en pequeños grupos.

 

 

Situación luminosa, evitando los rayos directos del sol especialmente en las horas centrales del día y en climas de temperaturas altas. En invierno y en climas de temperaturas moderadas puede soportar una situación mas espuesta a los rayos del sol. En situaciones sombrías de poca luminosidad la planta se deteriora, especialmente en invierno con días mas cortos y menos luz. La planta muestra sus colores mas vivos en condiciones mas luminosas.

 

 

Como plantas epifitas no necesitan tierra para su cultivo, en sus lugares de origen adsorben los nutrientes del agua de lluvia y de los pequeños restos de hojas o otros materiales orgánicos que quedan depositados por el viento entre sus rosetas. En interior es recomendable abonar ligeramente las plantas de vez en cuando ya que es mas difícil que puedan adsorben componentes orgánicos del aire, utilizaremos un abono suave como el abono de orquídeas mucho mas disuelto de lo habitual, al menos a la mitad de dosis recomendada, una vez al mes en primavera y cada dos o tres meses el resto del año. Las colocaremos sobre estructuras o troncos sujetas mediante alambres o hilos de algodón, las podemos cultivar en exterior en climas adecuados.

 

 

Las plantas de Tillandsia Ionantha Rubra necesitan pulverizaciones con agua a ser posible de lluvia o libre de cal, dependiendo de las temperaturas pulverizaremos las plantas una o dos veces por semana. Si las cultivamos en interior suelen necesitar pulverizaciones mas frecuentes al tratarse de ambientes generalmente mas secos, podemos pulverizarlas o sumergirlas en agua a temperatura ambiente, despues las colocaremos en su emplazamiento habitual donde se escurra bien el agua sobrante. Las plantas cultivadas en exterior agradecen pulverizaciones frecuentes, una o dos veces por semana suele ser suficiente, en épocas muy calurosas pueden ser necesarias pulverizaciones mas frecuentes. En general la planta debe secarse entre pulverizaciones y debe estar en una estancia ventilada para que el agua se seque rapidamente, especialmente durante el invierno para evitar pudriciones, los restos de agua no deben quedar nunca en contacto con la planta. En exterior las plantas adultas pueden resistir periodos de sequía.

 

 

Las plantas de Tillandsia Ionantha Rubra pueden soportar unas temperaturas variables que van de cinco a alrededor de treinta grados, sin embargo se desarrollan mejor en temperaturas mas moderadas de entre quince y veinte o veintidós  grados. Generalmente no soportan el frió intenso ni las heladas, solo las plantas habituadas y adultas pueden resistir heladas suaves y esporádicas, por lo que es recomendable cultivar en interior si las temperaturas son muy bajas al menos durante el invierno. Crecen bien en exterior en climas calurosos durante el verano con temperaturas de veinte a veintiséis o veintiocho grados, aunque pueden resistir temperaturas mas altas. Las temperaturas invernales ideales no deberían ser inferiores a doce a quince grados. Si se cultivan en interior durante el invierno es aconsejable trasladar las plantas al exterior en primavera y verano.

 

 

Las Tillandsias se reproducen por división de mata, después de la floración la planta forma pequeños hijuelos a su alrededor que se van desarrollando muy lentamente, cuando son adultas y tienen un tamaño adecuado pueden separarse de la planta madre, es aconsejable proceder con mucho cuidado de no romper las pequeñas raíces o las hojas de las plantas que muchas veces se presentan entrelazadas. Tambien pueden reproducirse por semillas por es un proceso largo, las semillas se germinan en musgo o turba, necesitan mucha luminosidad para germinar y tardan años en desarrollarse. En su habitad natural las semillas son dispersadas por el viento pero la mayoría de ellas se esparcen en las proximidades de la planta que las origina.

 

 

No suelen tener problemas con plagas pero son sensibles al exceso de humedad que puede provocar pudriciones, es imprescindible que la planta drene perfectamente por eso es aconsejable cultivarla en forma colgante. El frió intenso y el sol directo del mediodía o de la tarde pueden provocar quemaduras y la muerte de la planta. DIFICULTAD BAJA en condiciones adecuadas de cultivo.

 

 

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