Plectranthus Mona Lavender

 

Plectranthus Mona Lavender es una planta herbácea híbrida, no existe en la naturaleza como tal, es el resultado de cruces entre distintas plantas, procede de Ciudad del Cabo en Sudáfrica, y ha sido desarrollada en el “Jardin Botanico de Kirtenbosch” un jardin botánico diferente. Actualmente la planta se distribuye por muchas partes del mundo.

 

 

Es un arbusto perenne de crecimiento redondeado y espeso, puede crecer hasta cerca de setenta centímetros de altura. Sus hojas son de color verde intenso de superficie vellosa y bordes irregulares, su envés presenta una coloración purpura que se intensifica en ejemplares expuestos a la luz solar directa.

 

 

Florece en otoño, cuando el día es mas corto, pero su floración puede alargarse, produciéndose también durante el invierno y primavera. Las flores tubulares crecen reunidas en racimos terminales son de color lila o lavanda salpicadas con dibujos de color morado y blanco.

 

 

Situación de sombra parcial o sombra luminosa, puede cultivarse a pleno sol pero las plantas crecerán menos y serán mas compactas, en climas de veranos calurosos como el clima mediterráneo, evitar colocar las plantas a pleno sol especialmente durante las horas centrales del día. Podemos cultivarla directamente en el suelo del jardin en solitario, en grupos o junto con otras plantas, también admite su cultivo en macetas. Necesita un suelo suelto y bien drenado rico en turba y nutrientes, añadir humus en primavera para enriquecer el sustrato.

 

 

 

Es una planta que necesita riegos regulares especialmente en primavera y verano con temperaturas altas, en otoño es recomendable distanciar los riegos a medida que las temperaturas bajen, en invierno necesita menos riegos especialmente en épocas lluviosas y húmedas. Evitar el encharcamiento, estas plantas son muy sensibles al exceso de humedad en el sustrato.

 

 

 

No le gustan las temperaturas extremadamente frías, prefiere ser cultivada en climas de inviernos moderados o colocarla baja porches o voladizos para evitar el frió intenso y heladas fuertes. Si las temperaturas invernales son bajas es mejor cultivarlas en macetas para poder protegerlas fácilmente, el frió intenso puede quemar su vegetación.

 

 

 

Es recomendable cortar los tallos excesivamente largos y pellizcar el extremo del resto de los tallos a principios de primavera o despues de la floración para promover que las plantas desarrollen nuevos brotes y conseguir plantas mas compactas.

 

 

 

Se reproducen fácilmente por esquejes en primavera, podemos aprovechar los restos de poda sanos para obtener esquejes. Retirar las hojas inferiores del tallo y colocarlos en un sustrato suelto y esponjoso que contenga turba y arena para facilitar el drenaje, situarlos en un lugar sombreado manteniendo la tierra ligeramente húmeda. En algunas semanas los tallo habrán desarrollado raíces.

 

 

 

No suelen tener problemas con plagas o enfermedades en buenas condiciones de cultivo, ocasionalmente pueden sufrir ataques de caracoles o babosas que estropean sus hojas. Sin principales enemigos son el exceso de riego y drenaje insuficiente que puede provocar pudriciones. El exceso de frió le es muy perjudicial. DIFICULTAD BAJA.

 

 

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